Replicando Selmer en el taller de Gerónimo Mateos (2002)

En noviembre de 2002, tras un periodo de pausa en el trabajo con las guitarras, el gusanillo del Palosanto volvió a picarme cuando, por mediación de Carlos Sabrafén, Gerónimo me ofreció trabajar para él construyendo réplicas de Selmer. No me lo pensé dos veces: las guitarras acústicas siempre me han gustado y meterme de lleno en su fabricación resultaba apasionante. Desde entonces hasta noviembre de 2004 me he dedicado casi en exclusiva a la construcción artesanal de “Selmer”.

Todo empezó cuando Gallato, distribuidor en Francia de las guitarras clásicas y flamencas del taller de Gerónimo (que por aquel entonces llevaban la marca Giralda) le propuso a éste que hiciese para él guitarras tipo Maccaferri. Para ello le proporcionó no sólo los planos, sino una Selmer auténtica, una Pettite Bouche, la nº 452, en un estado lamentable de conservación, pero con todos sus secretos a la vista, puestos así a nuestro alcance para poder ser lo más fieles posible a lo que en su día fue.

Así pues, bajo la dirección de Gerónimo, formando un tándem con el compañero luthier Marco Antonio Buitano y a la vez contando con la inestimable colaboración del equipo que ya existía en el taller (Vicente Rodríguez, Mario Unsaín y Luis del Real) nos pusimos manos a la obra. Ha sido con todos ellos con los que al fin aprendí algo acerca de la construcción de guitarras acústicas, tanto en los métodos de trabajo en serie en los que ellos tenían ya tanta experiencia, como en los trabajos más concretos como la filetería en madera. Las guitarras resultantes fueron un éxito y algunas de las réplicas que hemos construido están ahora en manos de guitarristas manouche de la talla de Angelo Debarre, Tchavolo Schmitt o Bireli Lagrène. Si tienes la ocasión de acercarte tanto a una de sus guitarras como para poder mirar su etiqueta encontrarás en ellas nuestros nombres.

 roseta

Probando el encaje de las tiras de madera en la roseta de una Gallato.

En esta web puedes leer acerca de dos discos que se grabaron íntegramente con estas guitarras

Dalbergia Luthiers

Es el nombre del colectivo (que no marca ni empresa) que surgió en un principio de la colaboración de dos mentes (la de Marco y la mía) ya de por sí bastante deterioradas (ver “Síndrome del desorden mental del luthier”) al coincidir en el mismo espacio y tiempo que dedicamos a las réplicas Selmer. No podía ser de otra manera, tantas ganas de investigar, innovar y disfrutar de nuestro oficio nos impulsaron a sacar tiempo de nuestro trabajo para llevar a cabo nuevos proyectos. Y nos pusimos manos a la obra: aprovechando nuestros diferentes bagajes y conocimientos nos embarcamos en la construcción de esos instrumentos que tanto nos apetecía tener.

dibujando

Más tarde parte del equipo de guitarreros con el que compartíamos taller acabó uniéndose a nuestra idea y en la primavera de 2004 tuvimos la ocasión de presentar algunos de nuestros instrumentos en el Festival Edición Madrid con gran éxito de crítica.